Lección Progreso
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Oseas: EL PROFETA Y LA PROSTITUTA – ¿Puede usted ver en esta preciosa historia todos los elementos del eterno triángulo? Tenemos a un Dios de amor, al corazón humano infiel y el engañoso atractivo del mundo.

El Mensaje del profeta Oseas fue dirigido principalmente a Israel. Los primero tres capítulos nos dan un relato de los problemas domésticos de Israel. Tienen el propósito de mostrarnos los pecados de Israel y el amor de Dios. El resto del libro contiene denuncias contra el pueblo por su idolatría y su pecado.

Joel: REVELACIÓN DE LA MANO DE DIOS – La Biblia dice que detrás de todo el curso de la historia humana está Dios. El punto esencial sobre el cual gira la historia es espiritual, el Espíritu de Dios que obra a través de los hombres, y no se pueden entender los acontecimientos humanos si primero no reconocemos este hecho.

El libro de Joel está dividido en dos partes; (1) una gran calamidad causada por una invasión de langostas, y (2) la respuesta de Dios a las oraciones del pueblo. El libro contiene una profecía que se encuentra con frecuencia en los escritos de los profetas: que los judíos irían a establecer una gran nación en Palestina en el futuro.

Amós: DIOS NO TIENE FAVORITOS – El mensaje de este libro es básicamente declarar la imparcialidad de Dios, que no tiene favoritos. El no concede a una persona lo que no le concede a otra, pues no existe la idea de ser el niño favorito de Dios.

Amós es uno de los primeros libros proféticos. El autor profetiza que Dios ama la misericordia y no solamente los sacrificios formales. Amós nació  a unas 12 millas al sur de  Jerusalén, pero sus profecías fueron dirigidas al reino del norte (Israel). El enseñó que la futura grandeza de Israel no se aseguraría por medio del poder y la riqueza, sino por la justicia y el juicio.

Abdías: ¡MUERTE A EDOM! –  El orgullo es la raíz de todos los males humanos y el orgullo es la característica básica de lo que la Biblia llama la carne que lucha y batalla contra el Espíritu. La carne es un principio que se opone a los propósitos de Dios en la vida humana y desafía continuamente lo que Dios está intentando llevar a cabo.

Abdías vivió en Jerusalén después de la deportación de Judá a Babilonia. El fue el mensajero de Dios que anunció la caída de los edomitas, quienes eran los descendientes de Esaú, los que se habían gozado de la caída de Judá. El también profetizó de un futuro cuando los judíos volverían a gobernar las tierras que estuvieron una vez bajo el control de David.

Jonás: EL EMBAJADOR RENUENTE –  Claro que tenemos enemigos, pero Dios les ama, de la misma manera que amaba a los enemigos de Israel y les perdonaba cuando se arrepentían.

El libro de Jonás es el más agradable de leer entre todos los profetas menores. Algunos eruditos bíblicos los consideran un relato histórico, mientras otros lo ven como una historia simbólica, que enseña que así como Jonás faltó en cumplir su deber con el pueblo de Nínive, así Israel faltó en sus obligaciones morales y religiosas hacia otras naciones.

Miqueas: ¿QUIÉN HAY CÓMO DIOS? – Al parecer a dondequiera que iba este hombre preguntaba “¿quién es como Jehová?, “¿quién es como Dios? hasta que la gente comenzó a llamarle de ese modo.

Miqueas vivió durante el tiempo de Isaías. Al igual que Isaías, el predicó contra los pecados de su tiempo y especialmente contra la opresión de los ricos hacia los pobres. El profetizó tanto la destrucción de Israel como la de Judá poco tiempo antes de que el juicio cayera sobre Israel.

Nahúm: LA TERRIBLE IRA DE DIOS – El atributo de Dios que le fue dado revelar al profeta Nahúm fue la ira de Dios. No hay actualmente doctrina que resulte más repugnante para las personas que la ira de Dios y es la doctrina que a muchos les gustaría olvidar.

Este libro, que está dividido en dos partes principales, profetiza la destrucción de Nínive. La primera parte presenta el juez y la segunda el juicio sobre la ciudad malvada. Se conoce muy poco de Nahúm, quien vivió alrededor del 505 A.C.

Habacuc: LA HISTORIA EN LAS MANOS DE DIOS – ¿Por qué, dice Habacuc tengo que clamar ¡violencia!, y no obtengo respuesta? He aquí el gran problema de la oración que no obtiene contestación. Tenemos aquí el caso de un hombre que está preocupado por su nación porque ve que todo sale mal. El pueblo vive sumido en la maldad; hay inquietud, violencia, injusticia y opresión por doquier.

Habacuc profetizó en Judá durante el reinado de Joaquín. El escribió acerca de las maldades de Israel y de su inminente derrota a manos de los caldeos. El también describió la pecaminosidad de los conquistadores caldeos y profetizó su caída final. El libro concluye con una oración de fe.

Sofonías: EL DÍA DE LA IRA DEL SEÑOR –  A Sofonías le tocó hablar acerca del tema más desagradable de la Biblia: el juicio de Dios. Como es natural, no es el único lugar donde aparece el tema, pero es el trato más concentrado que se da al juicio de Dios, ya que todo el libro se dedica a este tema.

Sofonías vivió en el tiempo de Jeremías. Habacuc y Nahúm. Así como esos profetas, el habló en contra de los pecados del pueblo. El profetizó el juicio sobre Judá y las naciones vecinas así como también las bendiciones sobre Jerusalén restaurada.

Hageo: ALGUNAS PALABRAS A LOS CARPINTEROS DESANIMADOS –  Cuando todo lo que ha llevado a cabo el hombre se desmorone a nuestro alrededor y se convierta en nada y las grandes civilizaciones y los profundos secretos de la naturaleza queden olvidados, lo que permanecerá será la obra del Señor, la casa de Dios que está edificando ahora. ¿Estamos nosotros invirtiendo en las cosas eternas? Esa es la palabra de Hageo.

El libro de Hageo contiene cuatro profecías, todas ellas relacionadas con la reedificación del templo bajo Sorozábal. Dios levantó a Hageo y a Zacarías para animar al pueblo a reedificar su casa. A fin de tener un cuadro de las condiciones de ese periodo, vea los primero capítulos de Esdras.

Zacarías: VOLVEOS A MÍ Y YO ME VOLVERE A VOSOTROS – Zacarías es un libro de profecía. Su tema es exponer el programa de Dios, que es también el tema del libro de Apocalipsis. La diferencia consiste en que en Zacarías Israel ocupa el primer plano y las naciones gentiles el lugar secundario. Israel.

El mensaje de Zacarías está dividido en dos partes. La primera parte (cap. 1-8) trata de la restauración del templo, y la última parte (cap. 9-14) con el reino de Cristo.

Malaquías: PENSAD EN SU NOMBRE – Es altamente sugerente que este último libro de nuestro Antiguo Testamento gire alrededor del tema de un mensajero de Dios y sea una predicción de la venida de otro mensajero. En esto tenemos, pues, un enlace directo entre Malaquías y el Nuevo Testamento. Malaquías fue el último tiempo de los profetas del Antiguo Testamento. El vivió la época posterior a la reedificación del templo y a la restauración de la adoración, pero vio al pueblo volviéndose de nuevo a su vieja vida de pecado. Además de reprenderlos por su condición espiritual, predijo también la venida del Mesías.