Lección Progreso
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Los primeros cinco libros del Nuevo Testamento son históricos. Mateo, Marcos, Lucas y Juan son conocidos como “Los Cuatro Evangelios”

  1. Mateo: La vida de Cristo, escrita especialmente para los judíos, revelando a Jesucristo como su Rey-Salvador esperado por tanto tiempo.
  2. Marcos: La vida de Cristo revelando a Jesús como el Siervo obediente de Dios.
  3. Lucas: La vida de Cristo revelando a Jesús como el Hombre perfecto, enfatizando Su humanidad.
  4. Juan: La vida de Cristo revelando a Jesús como el Hijo de Dios, enfatizando Su deidad.

Mateo:  400 AÑOS ENTRE EL ANTIGUO Y NUEVO TESTAMENTO – Al abrir el Nuevo Testamento en el libro de Mateo, descubrimos un ambiente totalmente diferente, casi como si fuese un mundo distinto. Roma es el poder dominante en la tierra y las legiones romanas se han extendido por todo lo ancho y largo del mundo civilizado.

EL MENSAJE DE MATEO: ¡HE AQUÍ VUESTRO REY! – Al comenzar con el Nuevo Testamento pasamos del ámbito de las sombras, los símbolos y la profecía, al sol radiante de la presentación del Hijo de Dios.

Escrito Principalmente para los judíos, Mateo presenta a Jesús como el Mesías prometido en el Antiguo Testamento. Llamado a menudo “el evangelio del reino,” Mateo comienza con una genealogía de Jesús, “el hijo de David,” y cita frecuentemente del Antiguo Testamento. Ha sido atribuido a Mateo, un recaudador de impuestos, uno de los 12 discípulos. Las mejores evidencias lo identifican como la segunda biografía más antigua de Cristo. Fue escrito probablemente antes de la destrucción de Jerusalén ocurrida en el año 70 D.C.

Marcos: VENIR A SERVIR  El Evangelio de Mateo fue escrito para presentar a Cristo como Rey, el de Marcos presenta su personalidad como siervo, el de Lucas le presenta como el Hijo del hombre, como el hombre en su humanidad esencial. El Evangelio de Juan le presenta como el Hijo de Dios, con su deidad, y en él hallamos las más importantes afirmaciones de su deidad.

El Evangelio de Marcos es considerado el más antiguo de los cuatro. Muchos eruditos lo fechan antes del año 70 D.C. Así como el evangelio de Mateo fue escrito para los judíos, el de Marcos fue escrito para los romanos. Marcos, quien acompaño a Pedro en sus viajes, posiblemente le oyó predicar muchas veces. Debido a la estrecha relación entre Marcos y el apóstol Pedro, su evangelio refleja la influencia de este apóstol impulsivo y enérgico. Marcos presenta a Cristo con todo Su poder y autoridad, enfatizando sus obras.

Lucas: EL HOMBRE PERFECTO  El tercer Evangelio presenta a Jesús como el Hijo del hombre, que era el título favorito de nuestro Señor para sí mismo y que usaba con más frecuencia que ningún otro nombre.

Lucas fue el autor del evangelio que lleva su nombre y del libro de los Hechos. A diferencia de Mateo y Marcos, Lucas era griego y una persona de buena educación. Médico de profesión, había sido compañero de Pablo, uniéndose con él en Antioquia en su segundo viaje misionero, probablemente sirviéndole como su médico y ayudante. El evangelio de Lucas fue escrito para los griegos; por lo tanto presenta a Jesús como el hombre perfecto, aquel que sobrepasa los ideales elevados de los griegos. Lucas presenta a Cristo como el Hijo del Hombre así como el Hijo de Dios.

Juan: ¿QUIÉN ES ESTE HOMBRE? Pero la evidencia de lo que veían y oían resultaba tan abrumadora y convincente que cuando llegaron al final de la historia, cuando Juan empezó a poner por escrito los recuerdos de aquellos días extraordinarios, comenzó declarando la deidad de Jesús: “El era el principio. Era el Verbo que estaba con Dios, que estaba en el principio con Dios y era Dios. Juan, el mas joven de los doce apóstoles, escribió este evangelio algún tiempo después que Mateo, Marcos y Lucas escribieron los suyos, y su propósito fue suplementar esos mensajes. Los primeros tres evangelios han sido llamados “sinópticos” (del griego, “ver juntos”) debido a que presentan en general el mismo punto de vista de la vida y enseñanzas de Cristo. El evangelio de Juan es un libro extraordinario. Trata de los asuntos más profundos de la vida, usando un estilo directo y simple. Juan presenta a Jesús como el Hijo de Dios y el “unigénito del Padre.” El versículo 16 del capítulo 3 ha sido llamado “el corazón del evangelio.”